Camina sin miedo a través de la lluvia dejando que la vida te empape con su fuerza. Contágiate de ella para luchar contra la adversidad y que nadie te diga que no te puedes mojar.
Deshazte de aquello que te frena para seguir adelante y por muy fuerte que sea la tormenta, aprieta los dientes y sigue caminando.
No olvides nunca que las gotas son solo agua que cuando salga el sol se secaran.
Javi A.