Me preguntaron un día que si pudiera ser cualquier cosa, que me gustaría ser.
Y después de pensarlo un momento respondí que me gustaría ser Faro.
No pude evitar fijarme en la cara entre sorpresa y asombro que pusieron ante mi respuesta y me di la licencia de ampliarla, explicando el porque antes de que me preguntaran.
Un faro es un lugar pequeño y acogedor a la vez que solitario, donde por momentos la tranquilidad se adueña de todo para serenar el alma, como en mi corazón.
Otras veces reina el caos, como cuando arrecia la tormenta y todo se vuelve incierto, provocando con ello que se alteren los nervios por controlar todo de nuevo, como en mi vida.
Un faro es luz y guía para navegantes, que adentrándose en la mar lo buscan cuando necesitan orientarse, recibiendo la tranquilidad en el instante que alcanzan a ver su reflejo, como en mi espíritu.
En alguna ocasión tiene que ser fuerte como una roca y no doblegarse por muy bravío que el mar golpee con sus olas, resistiendo estoicamente cualquier embate de las mismas, como en mi carácter.
Por lo tanto y con esto concluyo!. Sé que sin dudarlo eso me gustaría ser si pudiera…., tu faro!

           Javi A. 

Deja un comentario