Dame, mi amor, tu mirada de nácar. Regálame la cristalina visión de tus ojos acariciando de nuevo mi alma, para saciar esta necesidad que tiene mi cuerpo de hacerte sentir amada.
Mírame de nuevo como lo hacías cuando de mi estabas enamorada. Expresa con la dulzura que siempre lo has hecho ese sentir que al observarme me desarma.
Haz derretir todo este amor con el calor que se desprende de tus ojos, en ese momento que se cruzan con los míos y se funden para soñar…, mirando hacia un mismo destino.
Javi A.
