Llevo en mis manos un universo de caricias para entregarte. Se derraman de entre mis dedos esperando ansiosas el momento, de dejarlas, en la noche, brillando en todo tu cuerpo.
Serán constelaciones de estrellas, infinitas como el firmamento, recorriendo tu piel entre el espacio y el tiempo, deshaciendo la soledad de unas madrugadas frías como el hielo.

               Javi A.

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