Una leve brizna de soledad roza mi alma cuando te pienso, envolviendo con su verdad mis sueños, desahogando con ello la ansiedad de buscarte en cada mirada y prolongándose con ello este sufrimiento, está agonía que es alegría disfrazada de invierno.
Me entregó sin dudarlo a su juego de acaparar cada minuto de mis días… y por un instante dejar el reloj en blanco.
En ese espacio de tiempo es donde respiro, donde miro de nuevo al cielo y el azul de su inmensidad me embriaga como el aroma de un campo en primavera.
Se hacen en ocasiones eternos, largos y tediosos, sin otro aliciente que el del recuerdo.
En otros momentos son dulces y tiernos, llenos de desasosiego e imágenes, que en mi pensamiento son el deseo de todo lo que siento.
Así van pasando las agujas del reloj por mi tiempo, arrastrando con su paso lo que llevo dentro y enseñándome a sumar mientras sueño.
La vida se trata de ir sumando instantes, de alargar los pasos para encontrarse, de no dejarse vencer. De resistir y luchar por lo que crees, por lo que sientes, por lo que amas.
Javi A.