Tantas horas en la oscuridad de mi almohada, cayéndose los minutos uno a uno de la cama.
Entregando en cada suspiro un poquito de mi alma. Destapando la esencia que los sueños cuando no duermes, te atrapa.
Que desespero en el intento de calmar esta calma y dejar que mi cuerpo descanse de este insomnio que al pensarte me atrapa.
En la penumbra de mis sabanas te espero cada madrugada.
Y a pesar del intento de llevarte conmigo a soñar entregándonos cuerpo y alma. Siempre se escapa algo de este amor, entre las horas vacías y las rendijas que deja tu ausencia cada noche en mi cama.
Javi A.