Me acordé de ti en aquel momento!. Fue un soplo de aire fresco que llegó a mi mente y se coló hasta mi corazón.
Apenas desapareció el sol y comenzó a llover, todo un conjunto de recuerdos se escaparon de mi cabeza y se deslizaron por mis ojos con la misma velocidad que un suspiro atraviesa la razón y se vuelve pasión.
Todo a mi alrededor se cubrió de ti.
Los sueños que inventé, las palabras mudas que no supe decir, los olores que te trajeron de nuevo hasta aquí, los sonidos que escuchaba cuando pensaba en los dos…, todo!.
Y me senté a escuchar, paré mi vida para sentir.
Desaté los miedos y los dejé salir.
Y de ese instante, que no recuerdo cuanto duró, aprendí una lección que jamás olvidé.
Javi A.