A lo mejor te suena raro, después de tanto tiempo escucharme decir que te quiero.
O brotar de mis labios besos con sabor amargo, por el dolor y el miedo de no volver a probarlos.
Quizás sea la costumbre, que sembró en nuestras vidas campos llenos de sueños… y no supimos regarlos.
A lo mejor si buscamos las excusas, podremos sentirnos más humanos y seguir adelante como si nada hubiera pasado.
Tú a mí y yo a ti…!.
Sin dejar de amarnos, culparnos de todas nuestras desgracias sin pensar en lo bonito que atrás dejamos.
Es posible que un día no muy lejano, cuando se lleve el tiempo las dudas, el dolor y los daños, abramos los ojos al mundo de nuevo y pensemos en aquel futuro lleno de sueños, al que nunca le dimos la oportunidad de arroparnos.
Nunca sabremos cuánta felicidad dejamos de sentir en aquellos deseos truncados, pero tampoco cuánto daño. Con lo cual compensa si queremos con ello consolarnos.
De nada sirve frente al mar sentarnos o hacerlo sobre las nubes para seguir volando, pues nos cortaron las alas antes de haberlas ganado, quedándonos con las ganas de alzar juntos el vuelo…, aunque sí lo soñamos.
Promete una cosa antes de evaporarnos.
Promete que me olvidarás nada más pensarlo, que no me soñarás nunca y que me dejarás ahí apartado mientras sigues por la vida dando pasos.
Prométemelo…!.
Y de mi petición no te sorprendas…, ya sabes que tú nunca cumples tus promesas.

         Javi A.

Deja un comentario