Miré al suelo y pude ver todas aquellas palabras que nunca escribí. Aquellas que el tiempo acabó desprendiendo de mis dedos y cayeron sin vida al suelo.
Hoy me puse a rebuscar entre todas ellas, alguna que me hiciera recordar porque te quiero. Que me enseñara de nuevo el color de los sueños y el sentido a todo esto que siento.
Me arrodillé para alcanzar hasta la ultima de ellas que se hallaban escondidas entre las rendijas de la vieja madera del suelo, cubiertas del polvo que arrastra el tiempo, perdiéndose entre la oscuridad de aquellos sueños que nunca se cumplieron…, olvidando con ello que alguna vez existieron.
Me arrastre entre ellas, recogiendo una a una con mis dedos. Llevándolas hasta mi almohada para dejarlas descansar del olvido, del desuso y del abandono que sufren las que al papel nunca fueron.
Esta noche dormirán conmigo!.
De lo que me digan…., mañana te cuento.
Javi A.