Observando como te mueves, una sinfonía de sensaciones inunda el momento, la escucho en silencio mientras me llenas la vista, la imaginación y los sueños.
Me paro en cada curva que moldea tu cuerpo. Te miro, te veo…, con mis dedos dibujo ese perfil en mi mente para recordarte cuando estés ausente y paso el tiempo deshojando este sentir que nace aquí dentro.
Te llevo conmigo al lugar donde más a solas y seguro me encuentro…, mis sueños!. Donde contigo siento y te hago mía hasta el último aliento con la intimidad que me proporciona este indescifrable deseo.
Serás de mi vida el anhelo, una quimera en mis manos, un simple boceto donde pintaré caricias y besos que nunca verás, pero serán tan tuyas, que se colaran en tus sueños.
Y cuando despiertes…, en la comisura de tus labios encontraras esos besos. En tu piel las mil caricias que dejaron mis dedos y en tu mente, ese placer que se siente cuando te aman con tanto cariño y respeto.
Porque nada deseo más, que pasar el tiempo suficiente contigo, como para buscar juntos las constelaciones que dibujan esos lunares en el universo de tu cuerpo.
Javi A.