Ya no encuentro en el aire las palabras que antes, libres y felices volaban.
Se las llevó el viento que sin piedad soplaba, arrasando el cielo hasta dejarlo vacío y lleno de un aroma a nada.
Que tristeza, aquella que llueve desde nubes invisibles y empapa el alma de quien no se cobija, ni se cubre con nada.
Quizás, lo que empiezan a faltar, son días en las vidas y a sobrar sueños en los años.
A lo mejor se invirtió demasiado en ilusiones y se arruinó con ello ese futuro deseado.
Gastamos el tiempo, sin pensar que algún día necesitaríamos de aquello que ya olvidamos. De aquellos que se perdió en un pasado, intentando crear un futuro que se saltó un presente donde apoyarlo.
Vivimos a destajo pensando que esto no acaba nunca. Y nos equivocamos!.
Y hoy, cuando apenas queda tiempo, corremos para alcanzar algo que nos enseñe a apreciar, aquello que no supimos valorar cuando fue nuestro.
Y al dejar la ventana abierta, se lo llevó el viento para siempre de nuestro lado.

         Javi A.

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